Pasta con Gorgonzola y Nueces: Una Receta Cremosa, Rápida y Sin Gluten
¿Te apetece un plato de pasta elegante y reconfortante? Esta receta de pasta con salsa de gorgonzola y nueces es perfecta para una comida especial o una cena rápida entre semana. Su cremosidad, combinada con el sabor intenso del queso y el toque crujiente de las nueces, la convierte en una opción irresistible.
Además, es completamente sin gluten, siempre que utilices pasta apta para celíacos (de maíz, arroz, quinoa u otra variedad certificada). Una receta ideal tanto para sorprender a tus invitados como para darte un capricho gourmet en casa, sin complicaciones.
Ingredientes (para 2-3 personas)
- 250 g de pasta sin gluten de tu gusto. Puedes usar la pasta rellena casera que te explicamos aquí.
- 120 g de queso gorgonzola (puede ser dulce o picante, según preferencia)
- 200 ml de nata para cocinar sin gluten
- 40 g de nueces troceadas
- 1 cucharada de mantequilla o aceite de oliva
- Sal y pimienta negra al gusto
- Perejil fresco picado (opcional, para decorar)
Instrucciones paso a paso
- Cocina la pasta.
Pon a hervir abundante agua con sal y cocina la pasta sin gluten según las indicaciones del paquete. Reserva un poco del agua de cocción y escurre. - Prepara la salsa de gorgonzola.
En una sartén grande, derrite la mantequilla o calienta el aceite a fuego medio. Añade la nata y el queso gorgonzola troceado. Cocina removiendo suavemente hasta que el queso se derrita completamente y la salsa esté cremosa. - Incorpora las nueces.
Añade las nueces troceadas y remueve bien. Si la salsa queda muy espesa, puedes añadir unas cucharadas del agua de cocción de la pasta para aligerarla. - Mezcla y sirve.
Incorpora la pasta cocida a la salsa y mezcla bien para que se impregne de sabor. Ajusta de sal y añade pimienta negra recién molida al gusto. - Decora y disfruta.
Sirve caliente, decorado con un poco de perejil fresco picado o más nueces por encima si lo deseas.
Consejos y maridaje
- Puedes utilizar nuestra receta de pasta rellena que encontrarás aquí.
- Puedes sustituir el gorgonzola por queso azul o roquefort si buscas un sabor más fuerte.
- Acompaña este plato con una ensalada verde y una copa de vino blanco seco o rosado.
Para una versión aún más completa, añade espinacas frescas salteadas o champiñones a la salsa.

