Flan de Leche Condensada y Café: El Postre Cremoso que Siempre Triunfa
¿Buscas un postre fácil, rápido y con un toque especial? Este flan de leche condensada y café es la mezcla perfecta entre dulzura y aroma intenso. Su textura cremosa y su sabor suave lo convierten en una opción ideal para cerrar cualquier comida o sorprender en una ocasión especial.
Además, es naturalmente sin gluten, lo que lo hace apto para celíacos o quienes siguen una dieta libre de harinas. ¡Un clásico renovado que no falla!
Ingredientes (para 6-8 porciones)
- 1 lata de leche condensada (aprox. 370 g)
- 370 ml de café preparado (puede ser descafeinado si lo prefieres)
- 4 huevos grandes
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- 100 g de azúcar (para el caramelo)
Instrucciones paso a paso
- Prepara el caramelo.
En una sartén o cazo, calienta el azúcar a fuego medio hasta que se derrita y adquiera un tono ámbar.
Vierte con cuidado en el fondo del molde o flanera, girándolo para cubrir bien la base. Deja enfriar. - Mezcla los ingredientes.
En un bol, bate los huevos. Añade la leche condensada, el café y la vainilla. Mezcla bien hasta integrar todo sin necesidad de batidora eléctrica. - Vierte la mezcla en el molde.
Hazlo suavemente para no levantar el caramelo. - Cocina al baño maría.
Coloca el molde dentro de una fuente con agua caliente y hornea a 160°C durante 50-60 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. - Enfría y desmolda.
Deja enfriar completamente, luego refrigera al menos 4 horas. Para desmoldar, pasa un cuchillo por los bordes y vuelca con cuidado sobre un plato.
Consejos y variaciones
- Si quieres un flan más ligero, puedes usar mitad leche condensada y mitad leche evaporada.
- Prueba con café de vainilla, moka o avellana para darle un toque distinto.
Añade un poco de ralladura de naranja a la mezcla para un giro cítrico y aromático.
