Pastel de Queso Sin Gluten: Receta Fácil, Cremosa y Deliciosa
Si estás buscando un postre espectacular y sin gluten, este pastel de queso cremoso es todo lo que necesitas. Su textura suave y su sabor dulce lo convierten en una opción ideal para cumpleaños, cenas especiales o cualquier ocasión en la que quieras sorprender con un toque dulce.
El secreto de esta receta está en su base crujiente hecha con galletas sin gluten y una mezcla rica y sedosa a base de queso crema, yogurt griego y leche condensada. Además, es muy versátil: puedes servirlo tal cual o acompañarlo con frutas frescas, mermelada casera o un toque de chocolate.
Es una receta sin gluten que no tiene nada que envidiar a la versión tradicional. Ideal para celíacos o personas con sensibilidad al gluten, siempre que se utilicen ingredientes verificados (¡revisa las etiquetas de las galletas y el resto de los ingredientes!).
Ingredientes
- 700 g de queso crema tipo Philadelphia
- 750 ml de leche condensada
- 6 huevos
- 1 yogurt griego natural
- 150 g de galletas sin gluten trituradas (puedes usar estilo Oreo o Chips Ahoy sin gluten)
- 70 g de mantequilla derretida
Instrucciones paso a paso
- Precalienta el horno.
Ajusta el horno a 180 °C y prepara un molde desmontable. - Prepara la base.
Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida. Presiona la mezcla en el fondo del molde para formar una base uniforme. Guarda en la nevera mientras haces el relleno. - Haz el relleno.
En un bol grande, bate el queso crema con el yogurt griego hasta que quede suave. Añade los huevos uno a uno y luego incorpora la leche condensada. Mezcla hasta obtener una masa homogénea. - Vierte y hornea.
Saca el molde de la nevera, vierte la mezcla sobre la base de galletas y hornea durante 45-50 minutos. El pastel debe quedar firme pero ligeramente tembloroso en el centro. - Enfría y refrigera.
Deja enfriar completamente a temperatura ambiente y luego refrigera al menos 4 horas antes de desmoldar y servir.
Sugerencias para servir
- Con frutas frescas: fresas, frambuesas, arándanos o mango.
- Con mermelada sin gluten: arándano, fresa o albaricoque.
- Con un toque de chocolate negro rallado.
